Una nariz es nuestro símbolo.

Una nariz que identifica a quienes llevamos la buena onda por dentro.

Desde que apareció en el 2008 ha cambiado sus características, pero ha mantenido el mismo espíritu: con ella puesta los adultos volvemos a ser niños, y los niños nos agigantamos.

Para la tercera versión de Buena Onda las narices han llegado recargadas. Este año se venden en cuatro colores: roja, cian, verde y morado. Además, traen lindos tatuajes que las hacen más divertidas. ¡Colecciónalas!

Ayudas a que un niño reciba suplemento de zinc, contribuyendo a la reducción de la diarrea y mejorando su nutrición.

Una familia accede a agua segura durante una situación de emergencia.

Un recién nacido de zonas alto andinas accede a ropa de abrigo y su madre recibe consejos para cuidarlo mejor.

Dos niños menores de tres años tienen la oportunidad de participar en programas de estimulación temprana.